20 de mayo de 2020

La Madre Isabel, de las Hermanitas de los Pobres, al ver la tonelada de alimentos donados por las familias del Colegio Real Monasterio de Santa Isabel: “¡Ave María Purísima!”

Un grupo de voluntarios con las M. Isabel en el comedor
de las Hermanitas de los Pobres
El proyecto Santa Isabel Solidari iniciado hace años en el colegio y que colabora con distintos proyectos y fundaciones, ha realizado una acción extraordinaria dando respuesta a la emergencia que sufren los comedores sociales de Barcelona durante la pandemia. Gracias a la iniciativa de padres de familia y personal del Colegio Real Monasterio de Santa Isabel, este sábado pasado se recogieron más de dos toneladas de alimentos básicos, que se entregaron a los comedores de las Hermanitas de los Pobres de Gracia, y al Comedor Reina de la Paz, de las Misioneras de la Caridad.

Un grupo de padres de familia del Colegio tuvieron la iniciativa de organizar una “Recogida de Alimentos”. Coordinados con “Ajuda Mutua”, un nuevo programa de Santa Isabel Solidario que nació al inicio del confinamiento por iniciativa de Yago Raventós, profesor del Colegio, se pusieron en marcha y movilizaron un grupo de voluntarios formados por padres de familia, alumnos, antiguos alumnos y personal del colegio.



El éxito fue total. Los padres de familia y vecinos del colegio se volcaron con sus aportaciones. Durante más de 4 horas se fueron recogiendo los alimentos en el patio del colegio. Un grupo de voluntarios se encargaban de recoger los paquetes de los maleteros de los coches para que los donantes no bajaran del coche y evitar contagios. Otros, recogían los paquetes a la entrada del patio. Mientras otros dispersaban a posibles grupos de padres que aprovechaban el encuentro... Se hacía la recepción pesando los alimentos y distribuyendo para los dos lugares de destino.

¡2 toneladas de alimentos!
Se llenaron 2 furgonetas y se llevaron a los dos centros. Yago explica emocionado: “Menuda movilización de las familias: es precioso pensar que, con estos gestos de generosidad de las familias y de todos, conseguimos alimentar a muchas personas”.

Blanca, una voluntaria antigua alumna del colegio, explica que la Madre Isabel, de las Hermanitas de los Pobres, decía: “Pero ¿ya no tenéis más alimentos, verdad?”. Y continua la voluntaria: “Es que no parábamos de sacar comida de la furgoneta. Y nosotros no dejábamos de decir: sí, hay más...”. La cara de sorpresa y agradecimiento realmente fue cuando la Madre Isabel vio todo lo que quedaban por sacar de la furgoneta: “¡Ave María Purísima!”.

“Otra anécdota preciosa -cuenta Araceli Pou, responsable de formación integral en el colegio- fue cuando nos enteramos que en el Comedor de Reina de la Paz se habían quedado sin zumos ni desayunos para repartir el domingo. Cuando ya estaban recogiendo el comedor el sábado, después de dar de comer a indigentes y personas necesitadas que allí van cada día, apareció nuestra furgoneta repleta de zumos y desayunos”.

Los padres de familia que llevaron a cabo la iniciativa quieren hacer esta recogida de manera periódica para contribuir “con nuestro granito de arena a ayudar a tantas personas que tienen una necesidad tan básica como es el alimento durante esta pandemia y sus consecuencias”, concluye Araceli.


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